agosto 17, 2022

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Pisos flotantes y vinílicos: opciones de fácil colocación

Al momento de pensar en cambiarles la cara a los pisos de un inmueble existen varias alternativas que hasta pasan por alto la necesidad de reemplazar el viejo material para dar lugar a lo nuevo.

La decisión de renovar un espacio debe traer aparejada consigo un conocimiento previo de la multiplicidad de opciones que existen en el mercado para cada componente a intervenir. También será importante definir qué uso se le dará al ambiente por refuncionalizar y, con todas las cartas sobre la mesa, se puede empezar a asumir determinaciones.

Algunas de esas opciones que van en sintonía con esta posibilidad están representadas por los pisos flotantes y por los pisos vinílicos, que por su fácil colocación y sus características se imponen como alternativas interesantes para la renovación de espacios.

Una recorrida por las distintas ofertas del mercado permite definir a los pisos flotantes como revestimientos aptos para ser instalados sobre las superficies ya construidas y que, por su sistema de encastre click, no requieren la fijación mediante tornillos ni pegamentos o preparados de base cementicia. Por el escaso volumen que ocupan, se los suele denominar también laminados y son muy requeridos al momento de pretender evitar modificaciones en cuanto a alturas de lo existente. Cada pieza está conformada por diversas láminas que aportan al producto protección a los agentes externos.

Además se ofrecen en distintas terminaciones y formatos, lo que los hace óptimos para su implementación en ambientes como dormitorios, comedor y estar, en función de que aportan calidad y calidez a los espacios.

Sin embargo, no son recomendados en sectores de la casa donde se encuentran los núcleos húmedos, en función de que puedan verse perjudicados en su exposición directa y constante al agua.

El sistema de instalación por encastre click permite cubrir varios metros cuadrados en pocas horas, como así también reemplazar piezas o acceder fácilmente a la superficie que recubren una vez colocados.

Pisos vinílicos

Otra alternativa para renovar espacios está representada por los pisos vinílicos. Entre las características que los definen resaltan la durabilidad y la practicidad en la colocación, debido a que comparten con los pisos flotantes el sistema de encastre click, entre otras posibilidades.

Por sus múltiples presentaciones, se trata de un producto muy versátil al momento de requerirlo como material decorativo, ya que se ofrece en diversidad de texturas, grosores y motivos de diseño para su implementación.

Estas superficies se encuentran en el mercado de tres maneras distintas, representadas por pisos conformados totalmente de vinilo (LVT), pisos fabricados de vinilo y piedra (SPC) y de vinilo y madera (WPC).

Además del sistema de encastre, los pisos vinílicos se pueden encontrar en listones, baldosas o rollo, con adhesivo o autoadhesivos. También se encuentran los pisos vinílicos autoposantes, que no requieren pegamento para su colocación porque cuentan con un sistema de ventosas que adhieren las baldosas al piso.

Los pisos vinílicos contienen características estéticas similares a la madera, como así también a la cerámica con cualidades térmicas, acústicas y antiestáticas. Gracias a su resistencia, son ideales para colocar en ambientes muy transitados.

Durabilidad y colocación

La durabilidad de un piso está directamente relacionada con el uso al que se exponga y al grado de transitabilidad a los que se lo someta. Estos tipos de pisos, con un mantenimiento y cuidado adecuados, pueden tener una duración de hasta 25 años.

Entre las recomendaciones para su higiene, se aconseja reemplazar la escoba por el aspirado con cepillo de suaves cerdas, evitar el baldeo y reemplazar esa acción por el uso de un trapo humedecido. En cuanto a la colocación, los pisos que se encastran mediante el sistema click no requieren de adhesivos extra para su fijación.

Esta técnica se emplea generalmente tanto para los pisos flotantes, como para los vinílicos.