octubre 4, 2022

entreObras

Oficinas: Tips para seguir alquilándolas y que sean competitivas

Los cambios que demandan las empresas para volver a la presencialidad requieren que los propietarios adapten sus pisos para disminuir vacancia y aumentar rentabilidad

El mercado de las oficinas fue uno de los más golpeados por la pandemia. Estos espacios, primeros se convirtieron en desiertos -durante la cuarentena- y luego con la irrupción del home office se vieron obligados a enfrentar una fuerte transformación. Según los especialistas este tipo inmuebles debe reconvertirse si es que quiere continuar gozando de buena salud. Esta realidad lleva a los propietarios de los edificios a invertir en la transformación de sus complejos. Estos cambios no sólo deben garantizar la salud de sus ocupantes, sino que, además, tiene que permitir la puesta en valor del edificio.

En este último tiempo, el sector parece haber tomado como nuevo paradigma la teoría del antropólogo inglés Charles Darwin. Parafraseando al padre de la Evolución, podría decirse: aquellos inmuebles que no evolucionen no tendrán garantizada su supervivencia. Los edificios deben aggiornarse. Adaptarse a estos nuevos tiempos y a las demandas de sus residentes. Sólo así, los propietarios podrán sostener tanto la categoría como el valor de comercialización. Lamentablemente, aquellos que no se adecuen a este nuevo presente saldrán del radar de búsqueda de los inquilinos.

Los especialistas sostienen que hoy las empresas demandan bajos costos de instalación algo que se vio incrementado tanto por la crisis sanitaria como por la económica. El cambio en la modalidad laboral y el regreso a la presencialidad (que comenzó a experimentarse con fuerza durante la segunda mitad de 2021) trajo la necesidad de relocalizaciones de muchas empresas, pero estas enfrentaban el nuevo desafío contando con un presupuesto para obras muy bajo. Sin dudas, este es un momento ideal para aconsejar a muchos propietarios cómo y dónde invertir en sus inmuebles de oficinas para hacerlas más competitivas. Los complejos puestos en valor serán los que se alquilen primero.

Los que saben dicen que la demanda se ha puesto, cada vez, más exigente. Al ampliarse la oferta de inmuebles y al caer los precios, aquellos que buscan lograron hacer más fuerte su voz a la hora de negociar. Hoy los inquilinos piden oficinas en buen estado de conservación: cielorrasos con artefactos de iluminación, paredes en buenas condiciones (estructural y estéticamente). De igual manera deben estar tanto el sector de baños como el del office. Un dato no menor: las oficinas que no cuentan con equipos de aire acondicionado pierden muchos puntos ante la crítica mirada del locatario.

Embellecer y acondicionar

En este escenario, cuando una oficina se encuentra en una ubicación que no está entre las más deseadas los propietarios deben duplicar esfuerzos para convertirlas en atractivas. En esos casos una buena -y no muy cara- alternativa es acondicionar terrazas o balcones para ofrecer espacios verdes o abiertos (esta inversión se está realizando mucho en oficinas del centro). Embellecer los halls de acceso o brindar importante espacio para estacionamiento son otros de los recursos muy apreciados por la demanda.

Uno de los nuevos pilares

Sin dudas, una de las patas donde se apoyan las nuevas oficinas es la tecnología. Los desarrolladores en la actualidad están ideando alternativas para reducir tanto contacto con los objetos en los lugares de trabajo como en las zonas comunes. El mundo cambió. Desde todos los sectores se está trabajando con un claro objetivo: progresar. Por ejemplo, en lo que tiene que ver con los locales comerciales, se viene una revolución tanto en la forma de comprar como de entregar la mercadería. Sin ir más lejos, Amazon está trabajando sobre una nueva APP que le permita a las personas escanear su cuerpo y mandar los parámetros a la firma de indumentaria elegida. Esto sin duda, evitaría que la gente se junte en los locales con el objetivo de probarse las prendas. En el caso de los edificios, tanto los desarrolladores como los arquitectos están ideando alternativas para reducir los contactos con los objetos. Por ejemplo, se están estudiando la colocación de sensores de movimientos o de voz para que las personas no deban manipular la botonera en los ascensores.

Invertir para ganar

La inversión, hoy, en el caso de los edificios construidos ya no se trata de una elección sino de una necesidad. Poner dinero en el inmueble para actualizarlo tiene dos beneficios relacionados son su comercialización: cuanto más se invierta, menos se tardará en encontrar el destinatario para ese inmueble y, además, se trendrá una mayor rentabilidad. Cabe, también, aclarar que invertir en el inmueble no hará que se eleve el valor de alquiler, sino que se comercialice más rápidamente.

A qué hay que apuntar

Sin duda, los costos dependen mucho de las obras a realizar. Ésta es una decisión que deberá tomar el propietario de acuerdo al presupuesto reservado para esta situación. Si bien existen diferentes niveles de intervención y de calidad de las reformas lo más aconsejable es desembolsar el dinero suficiente para lograr que estos inmuebles no sólo sigan manteniendo su categoría y cotización sino que, además, logren mantener sus características de seducción. En general el tiempo demandando para hacer las reformas necesarias es entre uno y tres meses. Durante ese lapso se trabaja en el ofrecimiento de la propiedad. De ser necesario nos apoyamos en renders y planos para mostrar cómo será el resultado final de las obras.

En el caso de no contar con los fondos necesarios para realizar reformas de fondo es imprescindible hacer mínimamente la famosa lavada de cara. Como mínimo, es importante hacer un mantenimiento básico del espacio, darle una mano de pintura y, en algunos casos, colocar alfombras. Estas pequeñas intervenciones permiten posicionar la oficina de una forma diferente. Los inmuebles que tuvieron este tipo de atención suelen generar una mucho mejor impresión a los visitantes y, como dice el dicho, la primera imagen es siempre la que vale.